Loading...

CUANDO NANJING SUSPIRA

Cristina Zabalaga  

0


Fragmento

DÍA 0

Estás sentada en la cabina del avión rumbo a Nanjing.

Tu marido va en el maletero, tú en primera clase. Él tiene poco espacio. Tú ocupas tu asiento y el asiento junto al tuyo. Te rodeas de más espacio del que necesitas. Por costumbre. Y también porque así te sientes protegida, rodeada de tus cosas, y sus cosas. Algunas todavía conservan su olor. A tabaco y menta. Y tú no quieres que su olor se vaya. Te reconforta sentirlo en las mangas de sus camisas sucias. En sus pañuelos. En la manilla de su reloj. En su almohada.

Llevas en tu cartera una cajetilla de Marlboro Light mentolados, los cigarrillos que Xao Xing fumaba, y una lata de mentitas sin abrir, por si acaso.

Nanjing, Lanjing, Nankín.

Éste es tu segundo viaje a China.

La primera

Recibe antes que nadie historias como ésta