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LAS áGUILAS DE TENOCHTITLáN

Enrique Ortiz  

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Fragmento

PERSONAJES PRINCIPALES

LA TRIPLE ALIANZA Y LOS MEXICAS

Ahuízotl: Huey tlahtoani de Tenochtitlán y líder de la Triple Alianza de 1486 a 1502. Destacó por expandir los límites territoriales dominados por los ejércitos mexicas. Fue el tío de Motecuhzoma Xocoyotzin y el hermano de los huey tlahtoque Tizoc y Axayácatl.

Axayácatl: Huey tlahtoani de Tenochtitlán y líder de la Triple Alianza de 1469 a 1481. Fue el padre de Motecuhzoma Xocoyotzin.

Ce Océlotl: “Uno ocelote” en náhuatl. El protagonista de nuestra historia, un joven nacido en el barrio tenochca de Tlalcocomulco. Participa en la campaña militar de la Triple Alianza para castigar a los señoríos rebeldes de la provincia de Tepecuacuilco.

Chiconahui Malinalli: “Nueve hierba” en náhuatl. Hermana de Ce Océlotl.

Citlalli: Compañera de Ce Océlotl durante su estadía en el Telpochcalli de Tlalcocomulco. Un fuerte vínculo afectivo se desarrolló entre ambos jóvenes.

Citlalpopoca: “Estrella humeante” en náhuatl. Uno de los cuatro capitanes del contingente militar del calpulli de Tlalcocomulco.

Coaxóchitl: “Flor serpiente” en náhuatl. Uno de los cuatro capitanes del contingente militar del calpulli de Tlalcocomulco. Perteneciente a la sociedad guerrera otomí.

Cuauhtlatoa: “Águila que habla” o “el que habla como águila” en náhuatl. Telpochtlato de Ce Océlotl en la Casa de la Juventud del calpulli de Tlalcocomulco.

Cuauhtliquetzqui: “Águila que se alza” en náhuatl. El representante del tlahtoani de Tlacopan, Chimalpopoca, durante la campaña punitiva de 1487 en contra de las ciudades rebeldes de la provincia de Tepecuacuilco.

Ixtlilxóchitl: “Flor de rostro negro” en náhuatl. Huey telpochtlato del Telpochcalli de Tlalcocomulco donde estudió Ce Océlotl.

Macuil Itzcuintli: “Cinco perro” en náhuatl. El mejor amigo de Ce Océlotl. Hijo de acaudalados comerciantes mexicas.

Matlalxóchitl: “Flor verde” en náhuatl. Madre de Ce Océlotl.

Motecuhzoma Xocoyotzin: “El que se muestra enojado” en náhuatl. Xocoyotzin significa “el joven”. Fue miembro de la familia gobernante tenochca, hijo del huey tlahtoani Axayácatl y sobrino de Ahuízotl. Experimentado guerrero, famoso por su fervor religioso, perteneciente a la sociedad guerrera de los cuauchique. Admirado y temido entre los propios mexicas.

Tezcacóatl: “Espejo serpiente” en náhuatl. El representante del tlahtoani de Tezcuco, Nezahualpilli, durante la campaña punitiva de 1487 en contra de las ciudades rebeldes de la provincia de Tepecuacuilco.

Tezozómoc: Hermano de Ahuízotl. Tlacochcálcatl o general de los ejércitos mexicas durante la campaña en contra de las ciudades rebeldes de la provincia de Tepecuacuilco.

Tizoc: Huey tlahtoani de Tenochtitlán y líder de la Triple Alianza de 1481 a 1486. Fue hermano de Axayácatl y Ahuízotl. Fue envenenado durante una conspiración para removerlo del cargo por sus limitados éxitos militares.

Tlecóatl: “Serpiente de fuego” en náhuatl. Guerrero tlepapálotl, “mariposa de fuego”, del calpulli de Tlalcocomulco. Durante la campaña punitiva contra los rebeldes fue auxiliado por Macuil Itzcuintli, el amigo de Ce Océlotl.

Tlilpotonqui: “Emplumado de negro” en náhuatl. Uno de los cuatro capitanes del contingente militar del calpulli de Tlalcocomulco. Perteneciente a la sociedad guerrera otomí.

Tliltochtli: “Conejo negro” en náhuatl. Calpullec o hermano mayor del calpulli de Tlalcocomulco.

Tozcuecuex Chicome Ehécatl: “El que porta el brazalete de plumas amarillas” en náhuatl. Su segundo nombre significa “Siete viento”. Campeón y capitán del ejército mexica y perteneciente al calpulli de Tlalcocomulco. Miembro de la sociedad guerrera de los cuauchique. Guerrero asignado para enseñar y proteger a Ce Océlotl durante la campaña en contra de los rebeldes chontales.

Tzilacatl Xocoyotl: Joven guerrero mexica amigo del cuauchic Tozcuecuex y de Ce Océlotl.

Xiuhcozcatl: “Collar azul turquesa” en náhuatl. Padre de Ce Océlotl. Orfebre y respetado guerrero tenochca que perteneció a la sociedad guerrera de los cuauchique. Después de sufrir una herida se retiró del ejército.

Xomimitl Macuil Cipactli: Calpixque mexica responsable de cobrar tributos para la Triple Alianza en la provincia de Tepecuacuilco. Reside en la población de Ichcateopan.

Yei Ozomatli: “Tres mono” en náhuatl. Hermano de Ce Océlotl. Murió días después del nacimiento de Ce Océlotl al tratar de enterrar su cordón umbilical en un campo de batalla.

LOS CHONTALES Y SUS ALIADOS

Amalpili: El joven tlahtoani de Teloloapan, quien declaró la guerra a la Triple Alianza.

Chicuei Mázatl: “Ocho venado” en náhuatl. Militar chontal, hijo de Tzotzoma.

Cuauhnochtli: “Tuna de águila” en náhuatl. Sacerdote al servicio de los conspiradores que buscaban destronar al huey tlahtoani Ahuízotl. “El sacerdote de un solo ojo”.

Erauacuhpeni: “El que alegra a los otros” en purépecha. Hombre de confianza de Tsaki Urapiti, el ocambecha purépecha.

Huehue Milcacanatl: Tío y principal consejero del tlahtoani de Teloloapan. Sacerdote responsable del culto a Tlahuizcalpantecuhtli.

Tsaki Urapiti: “Lagartija blanca” en purépecha. Ocambecha y guerrero albino purépecha que brindó apoyo a los rebeldes chontales.

Tzotzoma Nahui Malinalli: “El remendado” en náhuatl. Destacado militar chontal nacido en Teloloapan. Responsable de la defensa de la ciudad frente al ataque de los ejércitos de la Triple Alianza durante el gobierno de Ahuízotl.

PREFACIO

Día 11 ehécatl, de la veintena Xocotl huetzi del año 8 acatl

30 de agosto de 1487 d. C.

—Mi señor, gran tlahtoani Amalpili, protector de Centéotl, el embajador mexica se niega a retirarse hasta recibir audiencia —dijo el noble chontal vestido con una hermosa tilma de algodón teñida de grana cochinilla.

Se encontraba postrado ante el icpalli, o trono, donde estaba sentado el gobernante de Teloloapan, una de las ciudades más importantes de la provincia de Tepecuacuilco. El joven tlahtoani, quien no superaba los catorce inviernos, había asumido el poder dos años atrás, cuando su padre murió. Se trataba de un muchacho delgado, de piel casi pálida y cabello negro lacio amarrado en una coleta sobre su cabeza. Vestía un hermoso chaleco llamado xicolli, confeccionado con plumas verdes de cotorros e incluso quetzales. Era conocido por su impulsivo e inmaduro temperamento, sin embargo, en esa ocasión permanecía callado y jugaba de forma nerviosa con un afilado punzón de hueso de jaguar.

El gran salón del palacio de Teloloapan lucía esplendoroso esa tarde. Las antorchas y los braseros estaban encendidos y perfumaban el ambiente con la esencia del copal y de otras resinas aromáticas. Treinta guardias armados con escudos y largas lanzas flanqueaban impasibles al gobernante y los muros del gran recinto de piedra y argamasa. El techo plano construido con pesadas vigas de madera estaba sostenido por altas columnas de cantera con representaciones de guerreros labrados. Bellos murales con escenas idílicas del paraíso de Tláloc, el Tlallocan, decoraban los muros estucados donde se había congregado la nobleza local, así como capitanes y señores de la guerra.

—No queda otro camino más que entrevistarnos con el embajador mexica, mi señor —comentó un anciano de voz aterciopelada que estaba sentado unos pasos detrás del gobernante.

Se trataba de Huehue Milcacanatl, gran sacerdote y guardián de Tlahuizcalpantecuhtli —la estrella de la mañana, señor de la guerra y de la aurora—, consejero real y tío de Amalpili. Cuando dos años antes murió su hermano, el antiguo gobernante chontal de Teloloapan, él encarnaba el poder detrás del icpalli. Era un hombre temido entre los chontales porque no se tocaba el corazón para asesinar a sus competidores u opositores políticos. Diferentes escarificaciones que simulaban escamas decoraban su pecho y rostro, dándole un fiero aspecto a pesar de su fragilidad física. Apreciaba el mundo con un solo ojo, ya que el otro lo había perdido durante su juventud.

Cuando orquestó la subida al trono de su sobrino, un amplio sector de militares se opuso debido a lo joven que era, prácticamente un adolescente. Esto ocasionó que el anciano consejero realizara una gran purga en la que desaparecieron al menos veinte de los capitanes más capaces de la región de Teloloapan y sus poblaciones circundantes. El poderoso hombre vestía un braguero, una larga tilma color morado anudada sobre su pecho, así como un gran enredo de algodón teñido de colores azules, violetas, morados y púrpuras. Destacaban los brazaletes de innumerables turquesas, así como la gran concha que colgaba de un collar de cuentas de coral rojo. Sin duda era un hombre que disfrutaba de los lujos.

—Si no hay otro camino, como dice mi tío, habrá que ver al perro chichimeca —exclamó el tlahtoani Amalpili sin ningún miramiento y con la voz en alto para que las decenas de guerreros, nobles y comerciantes chontales lo escucharan. A pesar de su edad, lucía un rostro desafiante, propio de un guerrero retirado de origen noble.

De inmediato los murmullos saltaron en el gran salón y rompieron la tensión y el silencio causados por la presencia de la embajada mexica y de la Triple Alianza o Excan Tlatoloyan. Pese a que la población de Teloloapan había demostrado abiertamente su hostilidad hacia el pueblo de Huitzilopochtli, existían protocolos entre los altepeme o señoríos civilizados, y llamar de esa forma a un embajador resultaba una vergüenza tanto para la corte chontal de Teloloapan como para sus habitantes.

Entre los presentes se encontraba Tzotzoma, uno de los militares chontales de alto rango que había sobrevivido a la purga del gran consejero al no tomar partido. Había sido convocado para asistir y dar su opinión si el protector de Centéotl la solicitaba. El experimentado militar estaba preocupado y veía cómo sus peores temores se materializaban con las acciones que había emprendido Amalpili desde que estaba en el trono.

El nuevo gobierno había tenido grandes aciertos al apoyar a los agricultores, fortalecer y mejorar las defensas de la ciudad, y embellecer los templos y espacios religiosos; sin embargo, cometió un gran error al rebelarse contra el dominio de la Triple Alianza. Por las órdenes del joven tlahtoani se dejó de pagar tributo a Tenochtitlán, se cerraron rutas para impedir que los comerciantes mexicas accedieran a sus dominios y, lo peor de todo, Amalpili y su tío rechazaron la invitación del nuevo huey tlahtoani Ahuízotl a su entronización. Los tres factores consumaban una declaración de guerra evidente, razón por la cual la embajada mexica se encontraba en Teloloapan.

A pesar de las habladurías y los murmullos que había desatado la airada respuesta del gobernante, Tzotzoma permaneció en silencio, aunque estaba en desacuerdo con el grosero comportamiento de Amalpili, así como con la agresiva política en contra de los mexicas, impulsada por los gobernantes de los señoríos cercanos de Oztomán y Alahuiztlán. El tlahtoani de esta última población era un ser violento y cruel que había prometido apoyo incondicional a los altepeme que se aliaran a su causa, lo que envalentonó tanto al tío como al sobrino en sus acciones de rebeldía. Tzotzoma no estaba contento con la dominación de la Triple Alianza, pero conocía los riesgos que podía conllevar una revuelta y una guerra frente a los acolhuas de Tezcuco, los tepanecas de Tlacopan y los mexicas de Tenochtitlán. Sus ejércitos serían convocados desde todos los rincones de su imperio, descenderían en gran número hacia las ciudades chontales y masacrarían, violarían, quemarían y capturarían prisioneros a su paso.

El éxito de la expansión militar de la Excan Tlatoloyan se basaba en tres factores: el miedo, la gran calidad de sus guerreros y su ejército, compuesto por una importante cantidad de efectivos que apabullaban por su número a los enemigos. También tenía ventajas ser sus tributarios, como p

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