Loading...

LOS MITOS QUE NOS DIERON TRAUMAS (LOS MITOS QUE NOS DIERON TRAUMAS 1)

Juan Miguel Zunzunegui  

0


Fragmento

 

Es que los españoles nos conquistaron y nos saquearon, por eso somos pobres…

Es que la Malinche nos traicionó y se unió a Cortés (en todos los sentidos posibles), y por eso los españoles pudieron conquistar México.

Es que los españoles trajeron todas las maldades y todas las enfermedades, porque aquí no existía ni la malicia ni la corrupción (ni siquiera había caries)… de hecho la gente no se embriagaba (aunque hubiera pulque y dioses del pulque) y los conquistadores se dedicaron a enviciar a los indios.

Es que México tiene más de 3 000 años de historia, pero los españoles destruyeron nuestra cultura.

Es que aquí vino de lo peorcito de la escoria de España (y aunque sólo eran 400 de la peor calaña, conquistaron a millones de magníficos ejemplares aztecas).

Es que no ganamos porque los españoles nos dejaron su mentalidad (aunque España, llena de españoles, que se presume tendrán mentalidad de español, ya ganó el mundial de futbol y se ve lejanísimo el día en que México lo gane).

Recibe antes que nadie historias como ésta

Es que la conquista espiritual terminó de destruir a las culturas antiguas (aunque la idolatrada virgencita de Guadalupe sea el principal producto emanado de esa conquista espiritual).

Lo bueno es que somos humildes… aunque presumimos con orgullo ser los consentidos, nada más y nada menos que de la mismísima madre de Dios (lo cual es bastante soberbio)… que, obvio, nos quiere porque somos pobres… porque los pobres se van al cielo.

Lo malo es que somos pobres (pensaría uno), lo bueno es que la pobreza es una virtud (dicen los que dicen que saben). Lo malo es que los españoles nos humillaron (según cuenta el mito y su trauma)…, lo bueno es que la humildad (aunque humildad viene de humillarse) es una virtud (según dicen los humildes). Lo malo es que ningún país ha salido de pobre gracias a la humildad…, lo bueno es que no nos importa, porque somos pobres pero honrados.

Es que Cortés (trauma específico de Diego Rivera) era deforme, jorobado y sifilítico (y aun así conquistó a millones de aztecas que nos describen casi como semidioses).

Es que durante 300 años conquistados, los españoles se llevaron toda nuestra plata y todos nuestros recursos (aunque sigamos siendo primer productor mundial de plata), y por eso somos tercermundistas.

Lo bueno es que la virgencita de Guadalupe se apareció para traernos consuelo por la conquista. (Lo malo es que la Virgen hizo que el pueblo se conformara con la derrota, y fue de hecho la principal herramienta conquistadora de los conquistadores.)

Lo bueno es que tuvimos una guerra de independencia, donde el pueblo mexicano, como un solo ser, se levantó en armas contra la tiranía y la opresión de los españoles, y durante 11 años luchó por su libertad, que le debemos, evidentemente, al cura Hidalgo. (Lo malo es que esa guerra, en todas sus etapas, fue encabezada por criollos, comenzando por Hidalgo, básicamente los descendientes de los conquistadores; que durante años los insurgentes, supuestamente un solo ser, se pelearon entre ellos en vez de atacar al ejército virreinal; que Hidalgo murió a los 10 meses de que comenzara esa guerra de 11 años, y que en 1821 la independencia se dio al amparo de la Iglesia.)

Es que los gringos (nuevo conquistador para proyectar nuestro trauma) nos robaron el territorio del norte, por eso no somos una potencia…, o dicho de otro modo: es que somos pobres porque a los gringos no les conviene que prosperemos.

Lo bueno es que uno de los Niños Héroes se envolvió en la bandera para que los gringos no la mancillaran. (Lo malo es que desde entonces todos los políticos patrioteros se envuelven en la bandera para cometer cualquier tropelía disfrazada de patriotismo…, bueno, y lo malo es que los gringos de cualquier forma capturaron la bandera y se la llevaron como trofeo, y al día siguiente el pabellón de las barras y las estrellas ondeaba en Palacio Nacional.)

Es que Santa Anna, ese maldito, desgraciado, infame, traidor y pérfido vendepatrias (que no era español sino mexicano) se puso de acuerdo con los gringos y por eso perdimos la guerra contra ellos… porque si esos territorios (que nos robaron arteramente) fueran nuestros, seríamos superpotencia (porque, obvio, desde que se los robaron ya estaba ahí Disneylandia, Las Vegas, el River Mall de San Antonio y los pozos petroleros, que se explotan con capital privado).

Lo bueno es que somos mejores que los gringos en futbol… (Lo malo es que eso no es cierto.)

Es que los franceses intervinieron en México en dos ocasiones, y hasta trajeron a un monarca extranjero (aunque a ese monarca extranjero lo trajeron en realidad otros mexicanos).

Lo bueno es que el 5 de mayo de quién sabe qué año (1862), en Puebla, las armas mexicanas se cubrieron de gloria cuando Zaragoza derrotó al ejército más poderoso del mundo (eso dicen del ejército francés) y nos dio una gran victoria para la República. (Lo malo es que un año después la bandera francesa ondeaba en la capital mexicana, ya que en el contraataque nos derrotaron, con lo que celebrar el triunfo de la Batalla de Puebla es como festejar que uno termina ganando el primer tiempo en el futbol, aunque al final se pierda el partido… igualito que con el caso de los Niños Héroes.)

Es que Porfirio Díaz se convirtió en un terrible dictador y por su culpa hubo una revolución… y claro, por culpa de don Porfirio, no del PRI, no hubo democracia en México en todo el siglo XX.

Lo bueno es que hubo una revolución social en la que el pueblo mexicano, como un solo ser (otra vez), se levantó en armas contra la dictadura represiva y luchó por democracia, por justicia social, por igualdad, y por hacer de México un país de instituciones y no de caudillos. (Lo malo es que el México emanado de esa revolución, encabezada por el apóstol de la democracia, tuvo una antidemocrática dictadura de partido, tiene más de 50 millones de pobres sin justicia social, sigue sin vivir la igualdad, y aún se tambalea cada que un caudillo amenaza a las instituciones, o las manda al diablo.)

Es que Huerta traicionó a Madero.

Es que Orozco traicionó a Madero.

Es que Zapata traicionó a Madero.

Es que Bernardo Reyes traicionó a Madero.

(Es que Madero era un incompetente con buenas intenciones al que el país se le caía en pedazos.)

Es que Carranza traicionó a Zapata.

Es que Obregón traicionó a Carranza.

Es que Calles traicionó a Obregón.

Es que Cárdenas (sí, el Tata Cárdenas) traicionó a Calles…, cabe señalar que toda esta traicionadera de todos contra todos se dio entre puros mexicanos, y los españoles no tuvieron nada que ver en el asunto.

Lo bueno (para el gobierno) es que el pueblo mexicano no sabe su historia ni tiene memoria, y entonces todos los que se mataron entre sí en la revolución pueden aparecer como héroes en el mismo monumento. (Lo malo…, lo malo es exactamente lo mismo.)

Es que las potencias extranjeras siempre han querido nuestros recursos, por eso los gringos… y los ingleses y los holandeses se robaban nuestro petróleo en el Porfiriato.

Lo bueno es que Cárdenas expropió el petróleo, que ahora es de todos los mexicanos y el fundamento de nuestra soberanía. (Lo malo es que tenemos la única empresa petrolera del mundo que está quebrada, que su sindicato la hace del todo improductiva, que extraemos petróleo pero no lo refinamos, y que como el gobierno tiene las ganancias petroleras para vivir, nunca se ve en la verdadera necesidad de hacer reformas económicas… ah, y que el petróleo es un recurso primario no renovable que está por terminarse en nuestro país.)

Lo bueno es que después de Cárdenas tuvimos la época del Milagro Mexicano. (Lo malo es que no supimos aprovecharlo.)

Es que el PRI impidió que hubiera democracia. (Lo paradójico es que el PRI fue el resultado de esa supuesta revolución que teóricamente se hizo por democracia.)

Es que la culpa la tiene el PRI… pero festejamos la revolución que finalmente dio origen al PRI.

Es que el capitalismo mundial se ha dedicado a hundirnos en nuestra pobreza (aunque ese mismo capitalismo haya sacado de su pobreza a países más pobres, como Corea del Sur, Vietnam o China).

Es que todos los ricos son malos, malísimos, desgraciados… y todos los pobres son buenos. Ahí están las telenovelas y películas para demostrarlo… por eso Pepe el Toro es inocente… y por eso Juárez es bueno, porque era pobre, y por eso no fue dictador, aunque gobernara 15 años consecutivos sin ganar elecciones y ejerciendo un poder por encima de la Constitución que él mismo apoyó.

Es que somos pobres pero honrados… con lo que justificamos y hasta enaltecemos la pobreza, razón por la cual nunca saldremos de pobres… lo cual ni queremos, porque los ricos son malos, porque el cochino dinero todo lo ensucia… aunque nos quejamos por no tener dinero…

Es que la globalización…

Es que el neoliberalismo…

Es que Salinas de Gortari no supo llevarnos al Primer Mundo…

Es que Mejía Barón no hizo los cambios, no metió a Hugo contra los búlgaros, y por eso perdimos el Mundial del 94. (De hecho Salinas le habló a Mejía Barón para que no hiciera los cambios y perdiéramos…, sólo por fastidiar, porque Salinas es malo… y rico, lo cual corrobora la teoría de que los ricos son malos.)

Es que jugamos como nunca…, y perdimos como siempre (igual que nuestros héroes patrios).

Es que lo importante no es ganar sino competir… por eso perdemos… eso sí, con la frente en alto… y así, al no ganar, no somos tentados por la soberbia de sentirnos ganadores, y mantenemos la más digna y alta de nuestras virtudes empobrecedoras: la humildad.

Es que los árbitros están en nuestra contra, por eso no ganamos los mundiales (aunque no sean los árbitros los que tiran los penaltis, y haya sido Luis Hernández, no un árbitro, el que falló un tiro contra Alemania, a dos metros de la portería, y sin portero).

Es que los jueces de los clavados olímpicos están del lado de los chinos…

Es que los jueces de la caminata olímpica están en contra de los marchistas mexicanos…

Es que el Tratado de Libre Comercio jodió a México (aunque desde 1995 hasta la fecha la balanza comercial del tratado sea favorable a México).

Es que el TLC destrozó el campo mexicano (aunque México sea de los principales exportadores de productos agrícolas a Estados Unidos, y aunque al campo mexicano lo destrozaran entre la revolución y los ejidos cardenistas, totalmente improductivos).

Es que Fox no supo hacer el cambio (aunque todos esperaban que el país cambiara sin que nadie en lo personal tuviera que cambiar).

Es que nuestra soberanía reside en el petróleo, por eso no puede haber ni un centavo de capital privado en Pemex, porque los inversionistas privados sólo quieren saquearnos. (Aunque hasta Cuba y la China supuestamente comunista saquen petróleo con inversión privada.)

Es que los inversionistas extranjeros sólo quieren volver a saquear a nuestro país (aunque haya inversionistas mexicanos en otros países y productos mexicanos en todo el mundo, pero eso está bien).

Es que los capitalistas españoles quieren reconquistar México (aunque Pemex tenga acciones en Repsol y no al revés).

Bueno… es que al final nos va mal porque somos un pueblo conquistado… Y ahí está el detalle (como diría Cantinflas): es que hace más de cinco siglos unos 400 aventureros castellanos, guiados por Hernán Cortés, junto a 150 000 indígenas, tomaron Tenochtitlan… y por alguna razón extraña hay un vínculo entre ese lejano acontecimiento y TODAS nuestras desgracias de hoy.

—Además de esquizofrenia, presenta usted síntomas preocupantes de ESQUEzofrenia…, pero dígame, señor México… ¿desde cuándo sufre usted de todos estos delirios de persecución? Es decir, supongo que está consciente de todas las contradicciones que ha estado diciendo.

—¿Contradicciones, doctor?…, ¿dónde?

—Bueno, si usted no es capaz de descubrirlas yo no puedo ayudarle…, es importante que usted mismo descubra el origen de ese terrible complejo de conquistado.

—¿COMPLEJO? No se burle, doctor, es que de verdad nos conquistaron, esos méndigos españoles nos fastidiaron y nos destruyeron.

—Bueno, pero algo de español tendrá usted…

—No me chingue, doctor, yo no tengo nada que ver con esos desgraciados gachupines.

—Tlan ti nijpeualtis ka se tlamanti ayohui. ¿Ti mati tlen tlahtolli ti camanalua?

—No le entiendo nada, doctor, hábleme en español.

—¿EN ESPAÑOL?… pero cómo, si ése es el idioma de los que lo conquistaron, por eso le hablo en náhuatl, para que me entienda, de hecho precisamente sólo le pregunté si comprendía el idioma.

—¿En náhuatl?, ¿pues qué me ve cara de indio o qué?

—Pues a decir verdad, sí, sólo un poco, pero, ¿no me está diciendo que usted es un indio conquistado?

—Conquistado sí, doctor, pero indio no. Tampoco exagere.

—Déjeme ver si entendí, ¿los españoles conquistaron a los indios?

—Me conquistaron a mí, doctor… a México.

—Pero ese México estaba habitado por indios, ¿no?

—Bueno, eso sí.

—¿Y usted es un ser conquistado?

—Así es, por los malditos españoles.

—¿Esos que conquistaron a los indios?

—Así es, está muy fácil.

—Pues algo de indio tendrá usted entonces, si no, ¿por qué se queja de una conquista?

—Bueno, alguna razón tiene que haber para que me vaya tan mal.

—¿Y nunca ha pensado que usted mismo puede ser esa razón?

—Claro que no, doctor, ¿qué no me está escuchando?…, si le acabo de decir quiénes son los culpables de todas mis desgracias…, el mundo está en mi contra.

—Muy bien… ¿y no tiene idea de a qué delirio de persecución me refiero?

—… Pues no, doctor, pero presiento que usted quiere insinuarme algo…

EL TRAUMA DE LA CONQUISTA

¿Qué tienen en común países como Brasil, Chile, China, Corea, Vietnam, Camboya, Libia, Costa Rica, Filipinas, Holanda o Irlanda? Todos en su momento fueron territorios conquistados, colonias del imperialismo europeo del siglo XVII al XIX.

Brasil fue de Portugal y Chile de España hace tanto tiempo como México y también durante siglos. China fue invadida y humillada a lo largo del siglo XIX por casi todas las potencias europeas más Japón. Vietnam y Camboya fueron la indochina francesa, se liberaron hace apenas pocas décadas y después de una guerra tan despiadada como fue la de Vietnam. Libia fue parte de Roma, del Imperio Turco y conquistada en tiempos tan recientes como el siglo XX por Mussolini. Costa Rica, Filipinas y hasta Holanda fueron, al igual que México, territorio español. Irlanda fue conquistada y devastada por los ingleses.

Todos esos países podrían ir por la historia lamentándose de ser pueblos y países conquistados y, desde luego, hacer que las culpas de todas sus miserias recaigan sobre ese hecho. La propia España, antes de conformarse como reino, como la España que hoy conocemos, estuvo siete siglos bajo dominio árabe.

Todos esos países, España incluida, están en el siglo XXI por encima de México, desde mucho más abajo nos han superado y se encaminan al futuro. Lo que tienen en común es que todos fueron, en su momento, países conquistados, y también tienen en común que superaron el trauma.

México ha visto pasar los siglos y sigue usando la Conquista como trauma fundamental de su identidad y como pretexto para todas sus desgracias. México tiene el trauma de la Conquista, pero tiene ese trauma derivado, y esto es lo peor, de un gran mito, de un terrible mito que se ha enseñado de generación en generación como estigma que nunca debe ser olvidado: SOMOS UN PUEBLO CONQUISTADO, NUESTRO ORIGEN ES UNA DERROTA… pero eso nunca ocurrió; el trauma de la conquista se origina en un mito, pues México nunca fue conquistado.

Somos el mayor país hispanohablante del mundo, lo cual le demostraría a casi cualquiera que acepte razones y use la lógica, que algo de hispanidad tendremos. Con esa lengua, que determina nuestro pensamiento (es decir que PENSAMOS EN ESPAÑOL), vemos y comprendemos el mundo; con esa lengua le mentamos la madre al español y con ella cantamos y gritamos todo lo que nos enorgullece de México: la música, su gastronomía, sus ciudades coloniales, su vestimenta, su folclor, el guadalupanismo, el barroco, el neoclásico…, todo ello rebosante de hispanidad.

Somos un contradictorio pueblo muy necio, que acepta que somos mestizos, pero aun así pretende que México existía milenios antes de la llegada de los españoles. Cada quien tiene derecho a sentirse conquistado, a sentirse olmeca o pretender que desciende directamente de Chimalpopoca. También podemos usar la lógica que intentó extirparnos el gobierno posrevolucionario, y aceptar que nuestro origen está directamente relacionado con España.

EL SÍNDROME DE MASIOSARE

Si aceptamos la ridícula idea de que México existe desde hace 3 000 años, porque consideramos que los olmecas eran mexicanos, y de ahí todas las demás culturas, desde teotihuacanos (a quienes desconocemos) hasta aztecas… pues vaya que nos conquistaron. Claro, hablaríamos náhuatl, tendr&ia ...