Loading...

NAHUI OLIN. LA LOCA PERFECTA

Valeria Matos  

0


Fragmento

Una tarde en la ciudad de México, 1992

Quizá sólo Rosenda corría más rápido que yo.

No otorgo existencia al cambio, éste otorga la mía. Soy infinito, circular, a veces espiral, lineal para el humano, también con dobleces espaciales. Reconocerme sucede en la memoria. Ésta es vasta en mis dominios. Podría decir que mi fuerza nace de aquel que se sabe mortal, pero no. Ello significa que alguien tiene conciencia de mí. La fuerza propia nace del movimiento, de lo disidente.

Miro desde un rincón, luego tras su oreja, espalda con espalda, me enredo en el cabello enmarañado. Me gusta sentirla, escucharla. Es energía pura para las entrañas. “See these eyes so green, I can stare for a thousand years”, cantó él. Mr. B. Verdades: ésta.

cubo

hormigón liso blanco rojo

escolta de magueyes y judas

ventanales

vitrina susceptible para el encierro

no respiro

camino

observo

el puente se dirige hacia el cubo matriz

barandal de acero

muros

ladrillo aplanado

me construí para ser amada

quiero la libertad desde el nacimiento

las piernas me responden por vez primera en mucho tiempo

por fin caminan donde quieren

qué día es

debe de ser tarde

el sol no me besa entre el silencio de la gente

admiración irreconocible

obras mías

cuerpo mío

desnudez iluminada

nadie se escandaliza ni grita ni abandona el recinto

pero si soy yo

el terror

su deseo más bajo

soy también calipigia

me miro a través de mis creaciones

soy yo

son mías

todas las piezas del muro

soy la del látigo intelectual

pasión dolorosa

fuerza infinita

amante solar

musa de la poesía erótica

energía cósmica

yo

nahui olin

silencio

la muerte ronda

cuando muera me quiero dentro cual ofelia

mas nunca aprisionada

novia mortu

Recibe antes que nadie historias como ésta