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SECRETO 1910 (SERIE SECRETO 1)

Leopoldo Mendívil López  

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Fragmento

El origen: hace doscientos años

A finales del siglo XVIII la mayor parte del continente americano estaba en manos de dos imperios: el español y el británico.

En julio de 1776, en ese mismo continente, trece colonias británicas declararon su independencia respecto a Inglaterra, y se hicieron llamar Estados Unidos de América.

En la década de 1810, una gran parte de las colonias españolas en América se rebelaron contra España y declararon su independencia. Entre ellas se encontraba la Nueva España, que hoy llamamos México.

* * *

Por el momento, aquellos países [las colonias de España en América] se encuentran en las mejores manos, sólo temo que éstas resulten demasiado débiles para mantenerlos sujetos hasta que nuestra población progrese lo suficiente para ir arrebatándoselos, parte por parte.

THOMAS JEFFERSON
Tercer presidente de los Estados Unidos
Carta a Archibald Stuart, 25 de enero de 1786

Recibe antes que nadie historias como ésta

Noticiándome el señor Luis de Onís, en carta del primero de enero de este año, los movimientos hostiles que observa en Filadelfia […], me expone que, en su concepto, se dirigen a fomentar la revolución de este reino [la Nueva España] con el objeto de unirlo a aquella Confederación [los Estados Unidos], y que sabe de positivo que reside aquí un agente del referido gobierno, llamado Poinsett.

VIRREY FRANCISCO JAVIER VENEGAS

Circular de emergencia, 3 de abril de 1812

Nuestra máxima fundamental debe ser: jamás permitir la intromisión de Europa en este lado del Atlántico.

THOMAS JEFFERSON
Carta a James Monroe, quinto presidente
de los Estados Unidos,
24 de octubre de 1823

Habremos de considerar cualquier intento por parte de los poderes europeos para extender su sistema a cualquier porción de este hemisferio como un peligro para nuestra paz y nuestra seguridad. No podremos ver ninguna interposición dirigida a controlar [a cualquiera de las naciones recién independizadas de este continente americano] por parte de cualquier potencia europea, sino como la manifestación de una disposición hostil hacia los Estados Unidos.

JAMES MONROE
Declaración del 2 de diciembre de 1823,
semilla de la llamada “Doctrina Monroe” y del “Destino Manifiesto”

Si la Gran Bretaña busca dividirnos o crear un partido europeo en América, su ministro no podría quejarse si nosotros nos valemos de nuestra influencia para derrotar sus propósitos.

JOEL ROBERTS POINSETT
Primer embajador de los Estados Unidos en México
Octubre de 1825

[La misión de Poinsett es] embrollar a México en una guerra civil para facilitar por este medio la adquisición por los Estados Unidos de las provincias al norte del Río Bravo [Texas, Nuevo México y California].

SIR H. G. WARD
Embajador de Gran Bretaña en México
Octubre de 1825

He dedicado cada instante de mi tiempo al gran propósito de crear el Partido Americano [la Gran Logia masónica del Rito Yorkino en México, auspiciada por la Gran Logia de Filadelfia].

JOEL ROBERTS POINSETT
Carta a Johnson, 10 de noviembre de 1826

La colisión de los imperios: hace cien años

Para 1910, México y las otras naciones recién independizadas en América Latina llevaban casi un siglo de ser las trincheras de los Estados Unidos en una guerra secreta contra las potencias de Europa por controlar el continente y sus vastos recursos.

En aquel entonces el Imperio español ya era sólo una sombra de su antigua gloria. La guerra de intereses por el dominio de América se libraba entre Inglaterra, el Imperio alemán, Francia y los Estados Unidos.

Los estadounidenses emprendieron una agresiva campaña de infiltración, espionaje y control político clandestino en los gobiernos latinoamericanos para detener la incursión de las potencias europeas. Esta maniobra se basó en la “Doctrina Monroe” —resumida en la expresión “América para los americanos”— y en el “Destino Manifiesto”, la creencia de que los Estados Unidos habían sido designados para dominar el continente americano.

Para lograr sus propósitos, los Estados Unidos introdujeron en los países latinoamericanos logias masónicas del Rito Yorkino, que expulsaron a las logias del Rito Escocés vinculadas con Europa. Las logias yorkinas lograron absorber y organizar a toda la clase política en esas naciones.

La guerra entre los Estados Unidos y Europa por el dominio de América provocó la mayoría de las guerras que sufrió México desde su Independencia en 1810 hasta el golpe militar que colocó a Porfirio Díaz en la presidencia de la República en 1877.

Poco antes, durante la guerra civil de los Estados Unidos (18611865), Francia aprovechó para apoderarse del territorio de México y colocar a un príncipe austrohúngaro como emperador: Maximiliano de Habsburgo. Mientras tanto, la Gran Bretaña apoyaba secretamente a los estados del sur de los Estados Unidos para que se crearan dos países, ya que la Unión Americana amenazaba con convertirse en una gran potencia que le disputaría a Europa el control final del mundo.

Terminada su guerra civil, los Estados Unidos expulsaron de México al enviado de Francia y apoyaron al nacionalista mexicano Benito Juárez para asumir el poder. A cambio de ello, Juárez debía otorgarles el control ferroviario del norte de México y del Istmo de Tehuantepec, lo cual se estableció en los tratados McLane-Ocampo.

Francia se llevó sus tropas ante la inminencia de una guerra de gran escala contra Alemania. Este conflicto bélico acabaría para siempre con la grandeza francesa y convertiría a Alemania en la mayor potencia militar.

El intento del protegido pronorteamericano Benito Juárez por reelegirse generó oposición en México. Tras su muerte en 1872, su incondicional Sebastián Lerdo de Tejada asumió la presidencia y también intentó reelegirse en 1876, lo que irritó al país y detonó la rebelión armada de Porfirio Díaz, cuyo lema fue: “Sufragio efectivo, no reelección”.

Al asumir la presidencia de México, Porfirio Díaz se enfrentó con tremendas presiones por parte de las potencias internacionales, incluy ...