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SERES DE LUZ Y ENTES DE LA OSCURIDAD

Lucy Aspra

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Fragmento



Índice

Portadilla

Índice

Dedicatoria

Agradecimientos

Presentación

Quiénes son los Ángeles

Cómo reconocer que estamos con Ángeles

Diferencia entre Ángeles y otras entidades

Duendes y extraterrestres

Espíritus de la naturaleza o elementales

Grises y duendes

Diferencia entre duendes y Ángeles en el Corán

Algunas características de los jinns

Relación de duendes con niños desaparecidos

Granjas con criaderos de niños

Similitud entre duendes, reptiles y grises

Mefistófeles

Ritos

Supuestas bases intraterrenas con brujos extraterrestres

Mensajes subliminales

Recibe antes que nadie historias como ésta

Mensajes subliminales visuales

El poder de la música

La forma de sobreponer los mensajes

Para escuchar los mensajes subliminales

Cómo protegerse de los mensajes subliminales negativos en la música

Mensajes subliminales positivos

Juguetes

Cómo ayudar a los niños

Videojuegos

“Crop circles” o círculos de cosecha… ¿son mensajes subliminales?

Energías subterráneas y dioses peligrosos

Portales energéticos

Extraterrestres y portales

Portales dimensionales: similitud entre abducciones y experiencias cercanas a la muerte

Los vórtices

Vórtices milagrosos

Ciclos

La geobiología

La red Hartmann

Cuál es la función de estas redes

La geomancia

Qué son las geopatías

Conocimiento milenario

Cómo se alimentan las redes negativas

Lugares sagrados

Ley Lines

San Miguel y el dragón o la serpiente

En qué beneficia conocer esta información

No se debe construir sobre lugares con vibraciones negativas

Adquiriendo una casa o terreno

Oración

Pedir iluminación, asistencia divina y purificación antes de mudarse

Armonizando nuestro hogar

Purificación con la oración y bendición

Ejemplo de protección con la oración

Otro ejemplo notable

Succión de energía a través de objetos contaminados

Importancia de la purificación y bendición de todo lo que usamos o que nos rodea

Bendecir todo

Casas “embrujadas”

En unión de los Ángeles podemos reparar los daños

Existencia objetiva del mal y protecciones

Proceso de entrada de un espíritu a un médium y a un poseso

El peligro de invocar fuerzas extrañas

Clasificación de entidades que se posesionan

Los apegados a la Tierra

Walk ins o wanderers

Extraterrestres

Pacientes poseídos por extraterrestres

Entidades de las fuerzas oscuras

Entidades oscuras transportando energía humana

Opinión de los científicos

El demonio no es una ficción

Posesión demoníaca

Posesión consciente o “pacto con el diablo” y posesión involuntaria

La serpiente, víbora o dragón como demonio

Señales de posesión o adherencia de entidad extraña

Señales de posesión según el ritual romano

Expulsión de demonios

Prisionero del diablo, etapas del exorcismo

Padre Gabriel Amorth

Maleficios, hechizos

Dios no hizo el infierno

La liberación

Hablar en lenguas

Desorden de personalidad múltiple (MPD)

Fragmentaciones

Técnicas para recuperar fragmentos perdidos, deshacerse de los de otros seres y reparar las fisuras que deja el desalojo

Grados de adherencias

Cómo se crea mentalmente

Santa Claus como elemental artificial

Maldiciones por lazos de herencia

La maldición afecta a los que están presentes

La palabra

Síntomas para reconocer si algún lazo del pasado pesa sobre la familia

Autoprotección

Sugerencias para evitar acechos

Poderosas oraciones de liberación y protección. Sólo Dios tiene el poder

Ejercicio para cortar lazos del pasado y liberar a nuestros antepasados

Oración “Sangre de Cristo”

Oración de la batalla espiritual

Oración contra los sellos satánicos

Oración de amor y bendiciones

Decir ¡no!

Alternativas: cielo o infierno

Mundos alternos: encarnaciones paralelas de un mismo ser

El agua y el mundo celular

Las figuras que nos rodean influyen en nuestras células

El extraordinario poder de la oración

Por qué funciona la oración

Estudios científicos sobre la conciencia del agua

La “memoria” de la célula indicará cómo debe reproducirse

El agua filtrada con amor como remedio

Cómo se modifica la estructura del agua

El amor transforma

Nuestro cuerpo físico es un recordatorio del amor noble

Visualización de nuestras células

Nuestras células nos aman con locura

Experiencia personal

Ejemplos de mensajes

Ejemplos para dirigir mensajes

Conclusión

Bibliografía

Notas

Créditos

Grupo Santillana

A san Miguel Arcángel,
mi guerrero solar, el sol de mi corazón,
con profundo amor, respeto y gratitud.

AGRADECIMIENTOS

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Son muchas las personas que han sido fundamentales para que pudiera completar este libro. En primer lugar, debo mencionar con profundo amor a mis tres adorados hijos: Sabrina, Renata y Rodrigo Herrera Aspra, que me inspiran y fortalecen siempre. Gracias especiales a Sabrina, porque además de alentarme, igual que Renata y Rodrigo, ahora también participa amorosamente en los hogares angelicales para transmitir información sobre la realidad de los Ángeles. Agradezco a Dios por haberme bendecido con ellos, constantemente le doy gracias por colmarlos de bendiciones, por la protección que les dispensa san Miguel Arcángel y por el resplandor de los Ángeles que coronan con éxito todo lo que emprenden y los envuelven diariamente con su luz de salud, amor, armonía, tolerancia, humildad y espiritualidad. De igual forma doy gracias a mis siete divinos nietos: Renata, Regina, Sabrina, Sebastián, Rodrigo, Paulina y Alonso, que me enorgullecen por sus grandes logros y siempre me llenan de satisfacciones y amor.

Agradezco también a mis hermanos Jaime y Argentina, así como a mi sobrina Cynthia Aspra por su apoyo emocional.

La Casa de los Ángeles y, ahora también, La Fortaleza de san Miguel Arcángel son lugares llenos de luz celestial, debido a la emanación angelical de sus dueños (los Ángeles); pero también por el resplandor de los ángeles terrenales que allí depositan sus vibraciones de amor y sabiduría, por todo esto y con profunda humildad, en nombre de san Miguel y sus Ángeles, doy gracias a todos, entre ellos, debo mencionar por su gran apoyo y entrega a: Lupita Díaz Arroyo, Cristina López, Silvia Casarín, Lolita Santos, Sylvia Ibarra, Angelita Romero, Rosalba Reynoso, Josefina Moreno, Miguel Pérez, Amparo Ovín, Hilda Pola de Ortiz, Graciela Alanís, Angie del Muro, Víctor Manuel García, Víctor Miranda, Carlota García, María de Jesús Camacho, Martha Elba Pimienta, Lidia Meza, Beatriz Reséndiz Mendoza, Martha Elba Valle González, José Ramón Ramos S., Víctor Hernández, Jesús San Pablo, Alfredo Esquivel, María Teresa Ortega, Tere Mendoza Díaz, Ángeles Rodríguez, Yolisma Becerra, Martha Castillo, Liliana Esguinca, Ricardo Calderón, Teresa Pérez, Enrique García, Alberto Calvet, Alejandro Chapa, Enrique García, Jaime Gironés. A los colaboradores de La Casa de los Ángeles, por su entrega, compromiso y lealtad: Angélica Zúñiga, Rosario Santacoloma, Felipe Olvera Reyes, Ignacio Llanos, Ángel Llanos, Amanda Iruz Z. y Maripaz González.

Este libro cierra mis investigaciones iniciadas con Ángeles y extraterrestres y Batalla cósmica.

Agradezco especialmente a mis queridas amigas Ángeles Ochoa y Corina Verduzco por su inquebrantable amistad. A mi querida amiga Crystal Pomeroy, por su sincera amistad, por compartir su sabiduría y por su ayuda sugiriendo y proporcionándome material para el libro. A mi siempre querido amigo Pedro Jiménez.

A los grandes y queridos amigos que fielmente colaboran en todos los eventos y nos acompañan en todo momento; entre ellos debo mencionar con enorme gratitud a Yola González Arzate, Eduardo y Luisa Vogel, Leticia Torreblanca, Rocío Balderrama, Paty Merino, María Eugenia Bedoy y su hija Elizabeth, Lupita Segura, Ana Luisa López, Leticia Viesca y Armando Díaz, María Luisa Cuevas de Domínguez, Blanquita Carranza, Mari de Ayón, Ofelia de Solano, Bety Ortiz, Bertita Romero y Rocío Vázquez González. Un agradecimiento especial a María Elena de Parada y a su esposo Rubén por tener siempre una actitud gentil. A María Elena, Socorrito Blancas de Chi y Arturo Pérez, les agradezco la celestial emanación de sus oraciones que depositan en La Casa de los Ángeles. También agradezco a los amigos que me enriquecen con su deferencia, especialmente a Elizabeth Gómez Pimienta, Paty Milmo, Tony Ceballos, Martha Venegas, Ana Luisa López, Víctor Segarra, Carmen de la Selva, María Luisa Cuevas de Domínguez, Blanquita Carranza, Mari de Ayón, Ofelia de Solano, Bety Ortiz, Pedro Pineda, Manuel Rico (el padrino), Amalia Díaz Enríquez y su esposo Jordi, Enedina Rodríguez y María Antonieta Verduzco.

A mis amables vecinos por su amistad, apoyo y confianza: Andrea e Ivonne Toussant, Cecilia Gómez, Celia Navarrete, Mario Córdova y su esposa Judith, Carlos Madrid y Angelina Fernández Gauffeny.

Por sus continuas atenciones, a los amigos que colaboran con mi hijo: el licenciado Manuel Cruz García, Mayda Díaz González, Juan Araiza, Rafael Tejeda, Maru Paz Colín, Lillian Díaz González, Eduardo Guerrero Lerdo de Tejada, Iván Méndez, Hugo Narváez, Jorge Paredes, Lizbeth Romero, Irene Fallas, Mariana Cordero, Milton Solano, Pedro Vite y todos los que amablemente siempre me apoyan en todas mis diligencias.

A la Editorial Santillana, a cuyo personal también agradezco su paciencia y confianza en el resultado final de este escrito. Un agradecimiento especial a César Ramos, por su interés en este libro, por su confianza y decisión de publicarlo.

De todo corazón agradezco al gran número de personas que asisten a las pláticas y conferencias, cuya inquietud por saber si existe relación entre los Ángeles y los extraterrestres ha sido determinante para que investigara más sobre este tema.

También agradezco a los lectores de mis libros anteriores cuyos testimonios me fortalecen e impulsan para seguir investigando todo lo concerniente a la realidad de los Ángeles, sobre su amorosa supervisión y la diferencia entre ellos y otras entidades que trabajan con fines egoístas.

A todos los que, además de sus labores, están dedicados a despertar conciencias, entre ellos me siento distinguida de contar con la amistad del general Tomás Ángeles Dauahare, general Mario Fuentes, Alfonso Zaragoza, Mercedes Heredia, Lilia Reyes Spíndola, Yohana García y Esther Erosa Vera. Incluyo aquí nuevamente a las personas que transmiten con profundo amor la realidad de los Ángeles que nos acompañan siempre: a mi querida amiga argentina Martha Sánchez, a Eder Pliego y Javier Montiel, a Jerusalén de Anda, Arlette Rothhirsch. A Carmen Segura, Georgette Rivera, Alex Slucki, María Elena Carrión y muchos otros que el espacio no me deja incluir.

A los sacerdotes que con profunda entrega devocional, comprensión y tolerancia me apoyan en todos los momentos, en particular debo mencionar al padre Amado Segovia. Agradezco, sin conocer, a los múltiples abducidos que han tenido la valentía de exponer sus experiencias.

A los grandes comunicadores que me honran con su amistad y demuestran su gran amor y devoción a los Ángeles: Irene Moreno, Víctor Tolosa, Carlos Gil, Juan Ramón Sáenz, Julieta Lujambio, Nino Canún, Maxine Woodside, Alfredo Adame, Ana Yancy García, Marisa Escribano, Leticia Navarro, Jéssica Díaz de León, Ángeles Pérez Aguirre, Mario Córdova y Luisa María, Tere Ocampo y Juan Carlos Torrales.

Mi enorme gratitud a mis amigos a distancia que me distinguen con sus atenciones. En primer lugar a Alfonso Ávila (servidor galáctico en Ciudad Juárez), por sus sabias reflexiones e interesantes comentarios. A Claudia Elizondo, de Colima, Yolimar de Russo, de Panamá, Clara Malca, de Panamá, Gloria Palafox, de Acapulco, Ivonne y Eduardo Luna de Tehuacán, Mayra Martínez Zavala de La Paz, Baja California, Raúl y Gabriel Cravioto de Puerto Vallarta, Lucy Martínez de Aguascalientes, Angélica Sánchez y Enrique de Sahuayo, Michoacán, Martita Ortiz y Javier, de Piedras Negras, Tere Cano, de Mérida, Luz Marina Bustos, Zonia Pinel, de Honduras, Esperanza Quant de Miami, Julio César Luna, de Miami, Nilda Debourie de The Angel’s Ring en Miami, Marcelo Tarde, de Uruguay, Alejandro Figaredo, Javier Urbina del Valle de Chicago, Esther Leal Ron, de Guadalajara, Patricia de Morkazel de Acapulco, Arminda Hernández de Querétaro, Rosario Gutiérrez González, de Reynosa y Fernando Rocha Arjona, de Reynosa.

Nuevamente agradezco a los investigadores del tema de los ovnis, por su persistencia en difundir la realidad de su existencia y porque han sido participantes virtuales en este libro; entre ellos debo mencionar especialmente a mis amigos: Yohanan Díaz y Luis Ramírez Reyes. También mi reconocimiento a Jaime Maussán, por su tenacidad en hacer que este tema se conozca cada vez más. Agradezco también a todas las personas y grupos que amablemente me envían información a través de internet, con datos que nos mantienen actualizados de las noticias recientes sobre muchos de los temas que aquí se tratan. Gracias a Ricardo G. Ocampo, Guillermo Herrera, Dante Franch, David Piedra y a la Red Ascensional a la Luz.

Extiendo mi gratitud también a los autores y editoriales que aparecen en la bibliografía, pues sin sus investigaciones hubiera sido imposible que se completara este trabajo.

Que Dios los bendiga siempre y los Ángeles, sus celestiales mensajeros, los envuelvan en su fulgor de protección y amor.

Lucy Aspra

PRESENTACIÓN

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Aquí reitero lo que expuse en los libros Ángeles y extraterrestres y Batalla cósmica, porque algunos temas que se tocan aparentemente están cubiertos con un velo de confusión: “En general, cualquier tema que involucre extraterrestres siempre tendrá mucha desinformación y será atacado por campañas de desprestigio, por fundamentalistas y personas de mente cerrada porque ésta es una cuestión para gente de mente abierta, los que buscan la verdad a pesar de dogmas y prohibiciones, a costa de encontrar información que podría cambiar muchas creencias.

”Debido a la naturaleza controversial de los temas tocados en este libro, pido disculpas a quien pudiera sentirse ofendido por mi enfoque y conclusiones”. Debo agregar que los temas tratados son sólo para que estemos enterados de lo que, en teoría, está sucediendo y acrecentándose cada vez más en el mundo. No es con el afán de provocar temor, ya que esa energía es precisamente la que requieren los entes oscuros, sino para estar conscientes y protegernos con las celestiales frecuencias angelicales que Dios, nuestro Padre divino ha puesto para resguardarnos cuando así lo pedimos. Cerrar los ojos ante lo que está a plena vista, nos debilita y expone. El conocimiento nos da poder.

He tenido tantas manifestaciones de la presencia de los Ángeles y he sido tan bendecida con sus favores, que mi corazón constantemente rebosa de gratitud y profundo amor por ellos. Doy gracias continuas porque aparecieron en mi vida y sé que están junto a todas las personas de igual manera. Es posible que no todos perciban su presencia, pero si prestan un poco de atención recibirán señales sutiles de que están allí. Por esto, en nombre de los lectores de este libro, me atrevo a pedir que a todos nos envuelvan en su celestial luz de sabiduría y discernimiento para saber cómo apoyar en estos momentos que tanto se requiere del resplandor de nuestra conciencia de amor.

Antes de los avances técnicos logrados por la ciencia, era comprensible que cualquier cosa que apareciera en el cielo se confundiera con un portento divino, pero ya vivimos otra época. El ser humano ahora tiene capacidad para conocer la diferencia entre una maravilla mecánica y una aparición divina. El fenómeno ovni, aunque esté rodeado de muchos misterios, una vez que se va sacudiendo la bruma de los fraudes, engaños, secretos, alucinaciones y errores de percepción, permanece como una constante en todos los avistamientos, contactos y abducciones: Una nave material, sólida y tan objetiva como un coche o cualquier aparato hecho por entidades inteligentes con la capacidad de formar conceptos. Es decir, la manifestación ovni podrá usar muchos camuflajes, pero finalmente aparece la nave metálica o algo que la simule. Algunas podrán ser de aquí mismo, otras quizá procedan de un espacio físico diferente al nuestro, de otra dimensión o realidad paralela y, tal vez, habrá algunas que sean máquinas de tiempo que provengan de nuestro futuro; pero lo que sí queda claro es que son aparatos movidos por entes, cuya naturaleza también es enigmática porque ellos mismos se han esforzado para mantenernos en suspenso y ocultar la verdad o sembrar confusión en cuanto a sus intenciones. Es indudable que también en el pasado hubo desconcierto entre el avistamiento de un fenómeno aéreo extraño y una aparición divina, pero no indica que en todos los casos se trataba siempre de lo mismo.

Sin embargo, tras el fenómeno ovni hay mucho más encubierto: sociedades secretas, conspiraciones, asesinatos y un sinnúmero de eventos siniestros que están muy lejos de tener relación con los Ángeles, porque los extraterrestres (o lo que se conoce con ese nombre) y los Ángeles son tan opuestos que es más fácil relacionar a los primeros con las entidades que antiguamente se conocían como demonios.

Como expresé en Batalla cósmica: “Este libro (también), entre otras cosas, incluye algunas conclusiones de profesionales del campo de la medicina –c ...