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UNA VIDA CON áNGELES

Tania Karam  

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Fragmento

Bienvenida
¿Por qué este libro?

“Tania, ¿puedes decirme qué dicen mis ángeles acerca de mi misión de vida? ¿Cuál es? ¿Qué tengo que hacer? ¿Voy bien o me regreso? ¿Cómo ves, me recomiendan seguir con lo que estoy, o me dedico a otra cosa?”

Me han hecho esta o estas preguntas miles de veces a lo largo del tiempo que me he dedicado a dar terapias, cursos y conferencias… también en la radio, la tele, arriba y abajo de un escenario. ¡La pregunta sobre la misión de vida no puede faltar a donde vaya! En mi mente siempre pensaba, “¿cómo le explico tantas cosas de su vida en tan poco tiempo?”, sobre todo cuando sé que tengo tres minutos —o menos— si estoy al aire o si hay una gran fila de gente esperando para hablar conmigo. Deseaba con todo mi corazón tener más tiempo y sentarme con cada uno para tomarnos un tecito y platicar.

Sé lo que es sentir en tu corazón la sed de respuestas, el deseo de encontrar el camino divinamente guiado que sabes que te traerá felicidad. Y sé también que ese camino guiado no sólo te trae felicidad sino muchos retos, y es parte de tu camino espiritual. En mi opinión, un maestro espiritual, o un guerrero de luz, no se hace leyendo libros, éstos ayudan, ¡infinitamente ayudan!, es más, te acompañan; sin embargo superar tus más grandes miedos, tus retos más difíciles, es algo que sólo puedes hacer tú mismo, ya que te hacen darte cuenta de tu gran poder no emergido y te dan la experiencia y la sabiduría que necesitas, para guiarte a ti y a otros.

A lo largo de estos años, cada vez me impresionaba más (y me sigue impresionando todos los días) darme cuenta de esa necesidad y de la tristeza que había en muchas personas por sentirse desconectadas de su camino, de su misión; incluso me decían con tremenda tristeza que les dolía pensar que habían pasado tanto tiempo sin estar seguros o sin saber lo que deberían de estar haciendo con su vida. Lamentaban desconocer si había un propósito adicional mayor a lo que estaban haciendo, como si su vida pudiera ser un fracaso, o bien, resultaba un crucigrama o una adivinanza para otros.

He conocido a muchos otros con gran estrés por no saber cuál es la decisión correcta para su situación personal, sin darse cuenta de que eso también tiene que ver con una misión personal que toca a otros aquí en la Tierra. Tú vienes a tocar a muchas personas con tus decisiones, con lo que haces y con lo que dejas de hacer. Con todo lo que das eres un ejemplo y enseñas con los importantes “no” que dirás. Levantarse sin un propósito de vida, con una incertidumbre constante, es de las cosas que he visto que más duelen a la gente día a día. No por nada la depresión es algo tan común hoy.

Preguntaba a los ángeles sobre cada una de las personas que veía en la fila o escuchaba en el radio, y siempre me daban una respuesta amorosa y contundente que pudiera servirles. Adicionalmente, por las noches oraba por cada persona que Dios había llevado a mí ese día, así fueran cientos, y pedía que sus preguntas fueron contestadas por Ellos. Muchas veces me alegraba saber que me veían en sus sueños y que les llegaban las respuestas a sus preguntas.

En mi deseo de poder darles una respuesta más amplia a todas las personas, les pregunté a mis ángeles cómo podría explicarles mejor el gran tema de la misión de vida. Y como los ángeles siempre nos están guiando desde el nacimiento, su contestación fue clara y contundente, como siempre, Ellos dijeron:

“Habla de tu vida.”

Esta respuesta me hizo sentir ultranerviosa. No soy una persona a la que le resulta fácil hablar de su vida personal, y ellos lo saben. Por eso me pusieron a practicar, ya que en muchas (si no es que en todas) las entrevistas de radio o tele, me preguntaban, “¿Tú cómo te diste cuenta de que podías hablar con ángeles, cómo te diste cuenta de que era tu misión o que tenías este don?”

Y ahí estaba de nuevo la gran pregunta que implica la misión de vida. Pensaba “¿cómo les podría resumir tantas cosas, tantas experiencias, tantos aprendizajes y tantas pruebas de confianza que pasé al aceptar mi misión de vida?” El gran tema no es si tienes o no una misión, sino con cuánta conciencia la vivirás. Entre mayor sea la conciencia que tengas, más la realizarás y más la disfrutarás.

En mi deseo por darles respuestas más amplias a este tema, fui guiada a escribir este libro, que hoy es una realidad. Hoy me doy cuenta de que este libro se escribía a medida que vivía mi vida. Y mi intención es que como una semilla de mostaza, la más pequeña de todas las semillas, te sirva para encontrar una gran inspiración y te ayude a crecer. A pesar de mi timidez, te comparto lo que he aprendido de este tema de la mano de los ángeles y lo que ahora considero una prueba del testimonio que es mi vida.

Que cada una de las lecciones que yo aprendí te traigan luz, que los retos por los que pasé te traigan fuerza, que sepas que aun cuando creas que renuncias a algo, estás ganando lo que hoy no ves. Ésa es mi oración por ti. Que te sientas pleno cada uno de los días de tu vida, que cuando nadie —ni tú mismo— crea en ti, recuerdes que el Amor no olvida a nadie.

En este instante tus ángeles te abren todos los caminos, te toman de la mano y te dicen: “Deja que te muestre la vida, que con gran propósito se ha elegido para ti, que has aceptado y que has vivido.”

Con gran amor y bendiciones a tu camino,
firma

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