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VOTO EN CONTRA

José Ramón Cossío Díaz  

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Fragmento

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Presentación

Como profesor de derecho constitucional, desde muchos años atrás quise llegar a ser ministro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación. El haber estudiado el texto constitucional, sus interpretaciones y efectos debía culminar con la posibilidad de crear normas y criterios jurídicos obligatorios por la vía judicial. Sé que entre una actividad, la de profesor, y otra, la de juzgador, no existe causalidad ni relación inescindible. Sin embargo, como pasa con tantas cosas en la vida, yo quise encontrar entre ambas actividades una especie de continuidad.

Una serie de afortunados acontecimientos me permitió llegar a ser ministro a partir del 1 de diciembre de 2003. De esa fecha a aquella en la que terminó mi cargo (30 de noviembre de 2018), fueron muchas las experiencias que se acumularon. Sin ser éste el lugar para narrar todas ellas, me gustaría contar algunas para preparar al lector a lo que es el contenido del libro que tiene en sus manos. Sin embargo, y por lo mismo, quiero retraerme a un tiempo previo a mi designación. Prometo no ir muy atrás.

Cuando era profesor de derecho me pareció muy importante hacer crítica a las resoluciones de la Suprema Corte. Si este órgano tiene como función determinar el sentido de las normas constitucionales, quien tenía que explicarlo como profesor debía llevar a cabo una crítica abierta y profesional a lo dicho por ella. Gracias a una generos

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